Somos

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Lo que la nieve ha unido, que no lo separe nadie.

martes, 2 de marzo de 2010

Un sueño hecho realidad (No todo es Snowboard)

Este es uno de esos días que sabes que está pero que nunca quieres que llegue, la hora de volver. Toca despedirse de este maravilloso lugar, pero hay que hacerlo a lo grande.


Antes de la partida Leo me llevó a un sitio llamado Naturlandia, un pequeño resort donde se encuentra la mayor montaña rusa de caída libre por gravedad, el tobotronc. Es alucinante. Son unos 10-15 min de bajada en un aparatejo que parece que vas a salir volando en una de las curvas. Abajo llegas tiritando porque entre la velocidad y el frio de la mañana... ya me dirás. Es un subidón de adrenalina. Lo que os digo, una despedida, a lo grande.





Y hasta aquí llegamos en este gran viaje. Andorra es de ensueño para alguien que le encante el frio y la nieve rodeado de montañas y con paisajes que se escapan a la imaginación. Ojalá podamos volver pronto.

Un sueño hecho realidad (En los Pirineos también nieva)

Todo no iba a ser de color de rosa, asi que, si querías darle caña el tercer día tendría que ser contra viento y marea. Amaneció medio nubladete pero a medida que iba avanzando la mañana apareció un temporal de nieve que duraría todo el día.

Primero intentamos ir a la sub-estación de la parte francesa cruzando un túnel que había pero, al llegar empezó a nevar fuerte y decidimos pegar media vuelta y quedarnos en otra llamada el Tarter. Hicimos...pues lo que el tiempo nos dejó hacer y terminamos en unas minibajaditas porque era imposible subir más arriba.



Al cabo de un rato nos dimos cuenta que nuestra aventura en la nieve había terminado, pero sobre todo nos ibamos felices de unos días, dentro de los que el tiempo nos dejó, muy bien aprovechados.





Asi que el resto del día nos fuimos a ver establecimientos y comprar algunas cosas.


Filigranas en la Nieve


video

lunes, 1 de marzo de 2010

Un sueño hecho realidad (Dos caras de un día perfecto)

Hay días en los que te levantas con el pie derecho y todo va sobre ruedas, pero hay días en los que el mundo también acompaña, pues éste, es uno de ellos.

Si me hubiesen dicho el día que me esperaba después del día anterior... no lo hubiese creido. Sol, mucho sol, ni una nube así amaneció en Andorra el segundo día. No se hable más, hay que aprovecharlo cuanto más mejor.








Pareciera que el mundo girara entorno a nosotros ese día. Hicimos mil bajadas, por mil pistas distintas, allá a lo lejos se perdían los incontables hilos serpenteantes balizados en la nieve y todo esto acompañado de un paisaje de ensueño. Hubo tiempo para descansar, reponer fuerzas, conocer el gran parque de nieve y los grandes cracks de la tabla que andan por aquí.









Al caer la tarde decidimos acercarnos a conocer la otra gran estación de Andorra, Vallnord, no con la intención de bajar pistas por ahí, sino por el hecho de guardar más recuerdos ya que es posible que solo se venga aquí una vez y hay que aprovechar.





Cuando empezó a ocultarse el Sol volvimos a la casa de los chicos, ducha, cena y cama. No recuerdo haber estado más cansado que aquella noche, destruido pero contento.

Un sueño hecho realidad (El clima de los Pirineos nos da la bienvenida)

Después de levantarte con un careto de mil demonios a las 7 a.m. lo único que le pides al cielo es que haga buen tiempo y aproveches bien el día. Ja!!! El clima de los Pirineos va a cambiar pa'ti no te digo.

Amaneció bastante nublado, con un frío del compon bendito que te salía escarcha hasta en las pestañas de “losojos”. Bueno, pues ahi to valientes Leo y yo enfilamos pa la montaña to ilusionados de que estabamos “allí” tioooo!! esto es la ostia neneee!!. Sip, claro, cambiate en un parking al aire libre a yo no se cuantos pocos grados... zabes?? Te cagas!

En fin, nos montamos en el telecabina y llegamos a la estación más cercana a la frontera española, Canillo. Antes de continuar, mecionar que hay varias estaciones de nieve dentro de una gigante que se llama Grand Valira y se puede pasar de una a otra por las pistas hasta cruzar la frontera francesa, ahi lo dejo. Nos hacemos unas bajaditas y decidimos desplazarnos a la estación contigua.









El día se estaba aguantando todo lo que podía hasta que empezó a levantarse un vientaco, no un viento, Vientaco! El viento me frenaba, no era capaz de deslizarme pista abajo porque el viento compensaba la fuerza! Que haces? Pues agacharte to lo que puedes y tirar pa bajo como puedas, pero pa bajo no es al remonte, es irte porque no puedes estar ahi ni de coña.




Ahí se acabó el primer día de nieve, pero por otro lado estuvo bien porque nos dejo tarde para conocer Andorra la Vella. En vez de desliarnos a las 4 pm pues nos desliamos a las 1:30 – 2:00. Duchaditos y comiditos nos fuimos de paseo por Andorra.











Aquí se acaba el primer día, un poco movido pero con muy buen sabor de boca.

Un sueño hecho realidad (La llegada)

Este viaje se merece más de una entrada, yo diría que una por día por lo menos porque merece la pena intentar plasmar cuanto más mejor. Ya se verá sobre la marcha.

Todo comenzó el día que mi pupilo, alumno aventajado, decide iniciarse en el snowboard, se lo pasó tan bien que tenía que haberlo probado antes, nunca es tarde best friend!! Se tuvo que marchar a Valencia pero digo yo, eso está mas cerca de Andorra no?, porque no subir un pelín más ya que estamos?

Una vez está todo acordado con su hermano que vive en Andorra... comienza la aventura!

Salgo tempranito desde Málaga y llego a recoger a Leo a la hora de comer, pequeño descanso, cargamos bártulos y a la ruta.

Llegamos a Andorra cerca de media noche y su hermano nos estaba esperando allí. Comimos algo y...”desconectamos un poco”, había que relajar los músculos.





Después a la cama que nos esperaba un gran día.


Desde aquel comienzo